Tras los pasos de Marianne North

Parada 1: Japón 🇯🇵

日本にいきましょう!

Primera parada: Japón.
Probablemente la primera pregunta con respecto a esta travesía es:

¿Por qué no empiezas en tu propio país?

La respuesta es que para mí, recorrer Chile siempre no es una misión; es una recompensa. Digo con la máxima confianza que Chile tiene algunos de los paisajes más impresionantes del mundo, y tener la oportunidad de viajar para registrar los que Marianne North pintó no es nada menos que un broche de oro.

Monkey puzzle tree (Araucaria araucana)

Marianne North
Chile, 1884
Óleo sobre tabla.
Royal Botanic Gardens, Kew.

Por eso, a pesar de que estoy a un par de horas de la puya azul, y que he visto (y abrazado) varias de ellas durante estos años, elegí terminar en Chile porque quiero un cierre por todo lo alto. Con escándalo, como diríamos acá.

(Además, si los años me alcanzan, prefiero que mis últimos viajes sean más cerca...)

La segunda pregunta tal vez sería: ¿por qué partir en Japón?

Esta es más difícil de responder, porque no es del todo una respuesta botánica. Como muchos latinos y latinas, crecí viendo animé. Y gracias a ello, desarrollé un imaginario gigantesco sobre cómo era la vida, los paisajes y las personas de allá. Digo imaginario porque creo que realmente no conocí mucho de la realidad de Japón hasta hace algunos años.

Además, me gusta mucho la idea de explorar una parte del mundo que tiene una cultura tan distinta a la latinoamericana, con civilizaciones que siguieron trayectos que nunca estudié formalmente.

Por supuesto que quiero ver los sitios que Marianne North pintó; pero también quiero ver edificios antiguos, museos, templos, castillos, armas, juegos, documentos.

Japón es el sitio más lejano en el mapa y también la primera parada de esta aventura.